Sobre el (escaso) tratamiento del homoerotismo femenino en el arte: el mito de Diana y Calisto
Ovidio relata en Metamorfosis la historia de Calisto, ninfa del séquito de Diana (diosa virgen de la caza), cuyo destino se ve truncado tras ser seducida —violada, mejor dicho— por Júpiter disfrazado de Diana. Este episodio permitió a numerosos artistas representar escenas de intimidad femenina bajo el amparo de la mitología clásica. Pintores como Tiziano, Rubens, Rembrandt, François Boucher, Angelica Kauffmann o Berthe Morisot exploraron el momento del baño, el descubrimiento del embarazo o la cercanía entre Diana y sus ninfas, cargando las composiciones de sensualidad y ambigüedad erótica. Más allá de su apariencia moralizante, estas obras revelan una fascinación por el cuerpo femenino compartido entre mujeres y por espacios apartados de la mirada masculina. El mito se convierte así en un vehículo simbólico para aludir al deseo entre mujeres en épocas donde no podía expresarse abiertamente. Asimismo, la tensión entre castidad, transgresión y castigo refleja los mecanismos culturales de control sobre la sexualidad femenina. El estudio iconográfico de Diana y Calisto permite comprender cómo el arte europeo codificó formas de homoerotismo femenino dentro de narrativas aparentemente aceptables. En consecuencia, estas representaciones ofrecen una lectura crítica sobre género, deseo y poder en la tradición visual occidental.
Gako-hitzak: mitología grecorromana · iconografía · recepción clásica, perspectiva de género y queer